Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Personalidad y conducta

De quien se cree su propia mentira digital

Imagen
Bienvenidos a mi blog  Espero que los contenidos sean de tú interés.  Blas Ramón Rodríguez © 2016 Una de los factores mas importantes que hacen que algunas personas se crean sus propias mentiras, es que la mentira se basa en una historia no del todo improbable, tienen atisbo de verdad. Las historias no son manifestación de un trastorno mental de delirio o psicosis. Estas personas desarrollan una tendencia a mentir de carácter duradero y puede tener un claro componente de perturbación de la personalidad que busca una representación favorable de sí mismos. Esta realidad ya no sólo abarca a la realidad cotidiana de las relaciones personales físicas, sino que a día de hoy, se ha disparado y disparatado en las relaciones digitales. Si en el tú a tú la mentira cumple la función de aparentar lo que no se es, en la relación en línea y especialmente en las redes sociales,  se suma, además, el miedo a resultar aburridos/as. No hablaremos aquí de los ciberdelincuentes, de...

Autoestima del pequeño mentiroso

Imagen
Bienvenidos a mi blog  Espero que los contenidos sean de tú interés.  Blas Ramón Rodríguez © 2016 Mentir es un recurso fácil para hacerse valer y que se usa con frecuencia por parte de algunas personas. De la habilidad para no ser descubierto, es decir, de la capacidad de la memoria para recordar las mentiras y no desvelar la conducta mentirosa, hasta se vive profesionalmente. Quien más o quien menos ha oído hablar de un médico que no era médico con consulta abierta desde hace más de veinte años, o de políticos que han construido su imagen pública y amasado su patrimonio en base a conductas infectadas de mentiras. Pero la mentira es una tentación que vive arriba y también vive abajo. Una madre puede hacer que su hijo mejore las notas a oídos de la vecina. Al amparo del reto viril se presume de proezas sexuales. A la hora del paseo penitenciario el ladrón exagera sus habilidades para sustraer los bienes ajenos. Quién alguna vez no ha mentido para encajar en algú...